Tesla lanza el Cybercab en Austin mañana sin volante y con un precio objetivo por debajo de 30.000 dólares

Tesla lanzará oficialmente el Cybercab — su robotaxi de dos plazas diseñado específicamente para la conducción autónoma — en un evento exclusivo en Austin, Texas el 3 de septiembre de 2026, marcando la primera vez que un vehículo de producción sin volante ni pedales entra en servicio comercial en Estados Unidos.
El evento se celebra en la sede de Tesla en Austin y se transmitirá en directo para el público, aunque la asistencia presencial está limitada a los ganadores del sorteo de viajes en robotaxi de Tesla. Los asistentes deben tener al menos 21 años.
Qué es el Cybercab
El Cybercab es un vehículo compacto de dos plazas diseñado desde cero para la operación autónoma. Lleva una batería de 48 kWh con una eficiencia aproximada de 165 Wh por milla y pesa 3.113 libras. No tiene volante, ni pedal de freno, y espacio de carga mínimo. Tesla aún no ha confirmado precio final, pero anteriormente indicó que estaría por debajo de los 30.000 dólares.
A diferencia de los experimentos de robotaxi de los fabricantes tradicionales, el Cybercab fue diseñado sin controles manuales desde el principio, apostando completamente por la pila FSD de visión por cámara de Tesla sin LiDAR ni radar.
Tecnología: misma plataforma, nueva carrocería
El Cybercab funciona con el mismo software FSD sin supervisión que opera la flota limitada de Model Y robotaxi en Austin. Este lanzamiento representa un cambio de vehículo más que un avance tecnológico. La flota sin supervisión de Tesla había recorrido aproximadamente 380.000 millas con 20 a 30 vehículos hasta julio de 2026. El vehículo estará disponible para reservas a través de la app Robotaxi de Tesla en Austin.
Panorama del sector
El lanzamiento llega mientras la competencia de robotaxis se intensifica. Waymo, que usa cámaras, LiDAR y radar, está expandiendo operaciones en San Francisco, Los Ángeles y Phoenix, y argumentó que los sistemas basados únicamente en cámaras son insuficientes para la autonomía completa, calificando la redundancia de sensores de irremplazable. La apuesta de Tesla es la contraria: el enorme volumen de datos de entrenamiento de su flota de consumidores permitirá a su sistema de visión competir a una fracción del coste por vehículo.
Publicado originalmente por Electrek. Lee el artículo original para más detalles.
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