
El código generado por IA invirtió el cuello de botella del software: pasó de la escritura a la revisión.
Con más del 60% del código recién subido siendo AI-assisted, la restricción para lanzar software se ha movido de la velocidad de escritura a la capacidad de revisión — y una nueva categoría de herramientas de revisión con AI está emergiendo para cerrar la brecha.










