Las primas de ciberseguros caen mientras suben los costos de recuperación del ransomware

Las primas de ciberseguros han caído durante cuatro años consecutivos — alrededor de un 5% a nivel global solo en 2026, con caídas aún más pronunciadas en los mercados europeos debido a la intensa competencia de precios. Al mismo tiempo, las tasas de pago de rescates por ransomware han alcanzado un mínimo de varios años, cerca del 23%. Sobre el papel, esto parece un mercado más seguro. No lo es. El costo real de sobrevivir a un ataque de ransomware está subiendo rápidamente.
La paradoja de las primas
El mercado global de ciberseguros está valorado entre 16.000 y 33.000 millones de dólares, creciendo a una tasa anual compuesta constante del 5% desde 2022. Sin embargo, en EE. UU., los precios han bajado durante ocho trimestres consecutivos incluso mientras aumentan las tasas de siniestralidad. El 70% de las organizaciones reporta primas más altas al solicitar o renovar la cobertura, pese a la caída de las tasas promedio del mercado.
Menos víctimas pagan, pero la recuperación cuesta más
La demanda mediana de rescate ha caído un 65% en dos años hasta 698.000 dólares, y el monto efectivamente pagado bajó de 1 millón a 769.000 dólares. Pero el costo de recuperación —el dinero gastado sin importar si se paga el rescate— aumentó un 11% interanual hasta 1,7 millones de dólares por incidente en 2026.
Por qué las aseguradoras subestiman el riesgo real
Las aseguradoras apuestan a que los ataques impulsados por IA seguirán siendo un problema de modelado que pueden resolver gradualmente. Esa apuesta parece cada vez más frágil. Los ataques basados en identidad son ahora el punto de entrada dominante del ransomware.
Qué deben hacer los equipos de seguridad y finanzas
De estos datos surgen tres medidas concretas: primero, presupuestar para el costo de recuperación, no el costo del rescate. Segundo, tratar los requisitos de control del asegurador como un mínimo, no un máximo. Tercero, negociar los pagos de rescate como último recurso con los ojos bien abiertos — el 51% de las organizaciones que pagaron lograron negociar un monto menor.