Reino Unido prohibirá las redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de Australia

El Reino Unido se dispone a prohibir que los niños menores de 16 años utilicen plataformas de redes sociales. El primer ministro Keir Starmer tiene previsto hacer el anuncio formal el lunes 16 de junio de 2026. Según informaron TechCrunch y Bloomberg, la medida afectaría a algunas de las plataformas más grandes del mundo, como TikTok, YouTube, Instagram, Reddit, Facebook, X, Threads, Snapchat, Twitch y Kick.
El anuncio sigue a meses de consultas gubernamentales en las que nueve de cada diez padres pidieron una prohibición — un nivel de consenso público que ha dado al gobierno de Starmer margen político para avanzar con lo que sería una de las regulaciones de internet más amplias que afectan a menores en Europa.
Dos caminos a seguir
La secretaria de Tecnología, Liz Kendall, está sopesando dos enfoques políticos distintos, y el discurso del lunes probablemente aclarará la dirección que el gobierno pretende tomar:
- Prohibición total: Una prohibición completa de que los menores de 16 años creen o utilicen cuentas en las plataformas de redes sociales cubiertas, reflejando el enfoque de Australia.
- Restricciones basadas en funciones: En lugar de prohibir las plataformas por completo, este enfoque apuntaría a mecánicas de diseño específicas "adictivas" — desplazamiento infinito, reproducción automática de video y recomendaciones algorítmicas de contenido — para usuarios menores de 16 años.
Cada enfoque conlleva diferentes desafíos de aplicación y compensaciones políticas. Una prohibición total es más sencilla de comunicar, pero más difícil de aplicar sin una verificación de edad sólida. Las restricciones de funciones son menos disruptivas para las plataformas, pero pueden ser más difíciles de auditar y podrían dar lugar a arbitraje regulatorio — las plataformas simplemente renombran las mismas funciones.
Medidas adicionales sobre la mesa
Más allá de la cuestión central de las redes sociales, el gobierno también está considerando prohibir el acceso de menores de 18 años a chatbots de IA románticos o sexuales, y restricciones a la navegación nocturna — una función que algunas plataformas ya han adoptado voluntariamente para limitar la interacción durante las horas de sueño.
Las aplicaciones de juegos no se enfrentarían a una prohibición total, pero las plataformas estarían obligadas a eliminar las funciones que permiten el contacto con extraños para los usuarios más jóvenes — un enfoque específico que distingue entre el juego y la exposición social.
El problema de la verificación de edad
Independientemente de la forma que adopte la prohibición, la aplicación es la parte más difícil. El gobierno está examinando cuatro mecanismos distintos de verificación de edad, cada uno con sus propios riesgos:
- Análisis de comportamiento: Las plataformas estimarían la edad del usuario en función de cómo interactúa con el contenido. El menos intrusivo, pero fácilmente superado por los adolescentes expertos en tecnología.
- Estimación de edad basada en selfies: Análisis facial para inferir la edad a partir de la apariencia. Plantea preocupaciones sobre datos biométricos y ha mostrado históricamente disparidades de precisión entre grupos demográficos.
- Verificación de documento de identidad: Carga de un pasaporte o documento nacional de identidad. El más fiable, pero significa que las plataformas tendrían copias de documentos gubernamentales de millones de usuarios — un riesgo significativo para la privacidad y la seguridad.
- Vinculación de cuenta bancaria: Utilizar una cuenta financiera verificada como prueba de edad. Excluye a los jóvenes que no tienen cuentas bancarias y vincula el acceso a las redes sociales con los sistemas financieros.
Ninguno de estos métodos está exento de inconvenientes importantes, y los críticos argumentan que el remedio puede ser peor que la enfermedad en lo que respecta a la privacidad.
El debate
Los partidarios de la prohibición señalan el daño documentado causado por el uso intensivo de las redes sociales en la adolescencia — refiriéndose en particular al caso de asesinato de un adolescente cuya actividad en línea fue central en las pruebas policiales — y a la ansiedad generalizada de los padres que se reflejó en la consulta. El argumento es que la situación actual representa un fallo del mercado: las plataformas tienen incentivos financieros para maximizar la participación, incluso entre los usuarios jóvenes, y las medidas voluntarias han sido insuficientes.
Los críticos plantean varias objeciones serias. Los defensores de la privacidad advierten que cualquier sistema que requiera la carga de una identificación crea un objetivo atractivo de datos sensibles y podría exponer a los menores a un mayor riesgo en caso de filtración. Las organizaciones de bienestar infantil advierten que para algunos adolescentes vulnerables — especialmente aquellos en entornos domésticos sin apoyo o jóvenes LGBTQ+ — las comunidades en línea proporcionan un apoyo social genuino que una prohibición total cortaría. Y un creciente número de investigadores argumenta que la evidencia que vincula directamente el uso de las redes sociales con un daño medible a la salud mental sigue siendo no concluyente; las restricciones generales, sugieren, son un instrumento contundente para un problema matizado.
Siguiendo el modelo de Australia
El Reino Unido está posicionando explícitamente esta medida como una continuación de la de Australia, que aprobó una legislación que prohíbe a los menores de 16 años el uso de redes sociales en noviembre de 2024 y entró en vigor a finales de 2025. La experiencia australiana será observada de cerca: los primeros informes de ese país sugieren que las plataformas han tenido dificultades con una aplicación coherente, y muchos adolescentes han eludido las restricciones mediante VPN o cuentas prestadas.
Lo que viene después
El gobierno cree que algunos aspectos del nuevo régimen pueden implementarse bajo los poderes existentes otorgados por la Ley de Seguridad en Línea de 2023, que ya faculta a Ofcom para establecer estándares de diseño apropiados para la edad. Sin embargo, una prohibición más amplia — especialmente una que imponga obligaciones estrictas de verificación de edad a las plataformas — probablemente requerirá nueva legislación primaria, lo que significa un proceso parlamentario que podría extenderse hasta 2027 antes de que surta efecto legal.
El discurso del lunes marcará la dirección política. El trabajo duro — redactar las reglas, consultar con las plataformas, sobrevivir a los desafíos legales y verificar realmente las edades a gran escala — aún está por delante.
Originally reported by TechCrunch. Read the original article for additional details.
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