T-Mobile cortó físicamente un cable para expulsar a los hackers de Salt Typhoon, revela su jefe de seguridad

Cuando T-Mobile descubrió que hackers respaldados por el estado chino habían logrado infiltrarse en su red en 2024, la respuesta de la empresa no fue puramente digital. Según detalles revelados esta semana, el jefe de ciberseguridad de T-Mobile, Jeff Simon, y tres colegas viajaron físicamente a un centro de datos en Bellevue, Washington, localizaron el hardware comprometido y cortaron el cable que lo conectaba con el exterior usando unas tijeras.
La intrusión formaba parte de Salt Typhoon, una amplia campaña de espionaje respaldada por el gobierno chino que comprometió la infraestructura de telecomunicaciones en todo Estados Unidos, incluyendo AT&T, Verizon, Viasat, Charter y Windstream. El objetivo declarado de la campaña era acceder a registros de llamadas de clientes y comunicaciones de funcionarios gubernamentales y figuras políticas estadounidenses.
Meses de investigación antes de una solución de baja tecnología
El equipo de seguridad de T-Mobile pasó meses investigando actividad de red inusual antes de identificar el sistema comprometido, que estaba conectado a un router perteneciente a otra empresa de telecomunicaciones. En lugar de depender únicamente de la remediación remota — parcheo, rotación de credenciales, segmentación de red — el equipo eligió un método que no dejaba ninguna ambigüedad: cortar físicamente la conexión.
Esa decisión refleja una lección más amplia de la campaña Salt Typhoon. Actores estatales sofisticados que operan dentro de infraestructura de telecomunicaciones pueden persistir durante períodos prolongados usando rutas de acceso de apariencia legítima, lo que hace que la remediación puramente basada en software sea arriesgada si se pasa por alto algún punto de apoyo. Un cable físicamente cortado elimina esa incertidumbre por completo.
Por qué a T-Mobile le fue mejor que a sus pares
El factor distintivo en el caso de T-Mobile fue el momento: la empresa detectó y contuvo la intrusión temprano, antes de que pudiera expandirse hacia el tipo de exposición masiva de datos que afectó a otras operadoras golpeadas por la misma campaña. AT&T, Verizon y las otras empresas comprometidas enfrentaron brechas más amplias de datos de clientes y, en algunos casos, esfuerzos de remediación prolongados que se extendieron durante muchos meses.
Funcionarios estadounidenses han descrito a Salt Typhoon como uno de los compromisos de telecomunicaciones más significativos en la historia del país, tanto por su escala — cientos de organizaciones — como por la sensibilidad de lo que atacó: metadatos y comunicaciones vinculadas a altos funcionarios gubernamentales. La campaña ha impulsado un escrutinio renovado sobre cómo las operadoras aseguran los sistemas de intercepción legal y la infraestructura backend que hace que las redes de telecomunicaciones sean un objetivo únicamente atractivo para el espionaje.
Según lo informado por TechCrunch, los detalles de la respuesta de T-Mobile se revelaron el 19 de agosto de 2026, ofreciendo una mirada poco común de cómo una importante operadora manejó una intrusión de un estado-nación de manera diferente a sus pares.
Publicado originalmente por TechCrunch. Lee el artículo original para más detalles.
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