Cómo las constelaciones SAR se están convirtiendo en infraestructura climática desde la órbita

Las constelaciones SAR están dejando de ser una herramienta de nicho. Su capacidad para observar de noche y a través de nubes las vuelve cada vez más valiosas para riesgos climáticos y operaciones críticas.
Cuando hay tormentas, inundaciones o deslizamientos, las imágenes ópticas suelen fallar justo en el peor momento. SAR ofrece observación persistente cuando las condiciones son más difíciles.
El cambio clave es comercial: ya no se vende solo imagen, sino analítica, alertas y flujos de decisión para aseguradoras, agricultura, energía y gobiernos.
Por eso SAR empieza a parecerse más a una capa de infraestructura que a una simple categoría de observación terrestre.