Las estaciones espaciales comerciales corren para reemplazar a la ISS antes de su desorbitación

La NASA tiene la intención de desorbitar la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2030, poniendo fin a 30 años de presencia humana continua en órbita terrestre baja. El plan siempre ha dependido de que las empresas comerciales estén listas para entonces. Hasta septiembre de 2026, ninguna tiene un módulo habitable en órbita, y los plazos restantes son tan ajustados que el traspaso ya no es una formalidad, sino un riesgo real de calendario.
Cuatro empresas, cuatro apuestas diferentes
El programa de Destinos Comerciales en Órbita Baja (CLD) de la NASA otorgó sus primeras adjudicaciones financiadas en diciembre de 2021: un equipo liderado por Nanoracks que incluía a Voyager Space y Lockheed Martin (ahora llamado Starlab) recibió 160 millones de dólares, un equipo liderado por Blue Origin con Sierra Space (Orbital Reef) obtuvo 130 millones, y Northrop Grumman recibió 125,6 millones. Axiom Space, que ya contaba con un contrato de 140 millones con la NASA, tomó un camino completamente diferente.
En 2024, la NASA añadió 42 millones a la adjudicación de Orbital Reef y 57,5 millones a Starlab para financiar hitos técnicos adicionales, señal de que ambos programas necesitaban más tiempo del previsto originalmente.
La cobertura de Axiom: primero conectar, luego separar
La estrategia de Axiom Space es la más conservadora de las cuatro. En lugar de lanzar una estación de vuelo libre desde cero, Axiom planea conectar su primer módulo directamente a la ISS mientras esta sigue operativa. Le sigue un segundo módulo de hábitat, y el conjunto combinado está diseñado para separarse y convertirse en una estación independiente de vuelo libre ya en 2028.
Vast avanza más rápido, pero con la estación más pequeña
Haven-1 de Vast es la apuesta más agresiva a corto plazo: una estación compacta de 14 toneladas diseñada para lanzarse en 2026, con tripulaciones de cuatro personas para estancias de dos semanas usando la cápsula Dragon de SpaceX. Starlab, la empresa conjunta de Voyager/Airbus/Northrop, es la más rezagada de las cuatro, con un lanzamiento objetivo hacia 2029.
El riesgo real no es técnico, es financiero
Cada empresa del programa CLD opera con financiación inicial de la NASA que cubre solo una fracción del costo total de desarrollo; el resto debe provenir de capital privado. Construir y operar una estación espacial tripulada es un modelo de negocio sin precedente histórico a esta escala.
Qué observar
Las decisiones de adjudicación de la Fase 2 de CLD, previstas para mediados de 2026, son la próxima señal real. La conclusión práctica es no asumir que el acceso comercial estadounidense continuo a la órbita baja después de 2030 está garantizado.